En un capítulo de House vi en su momento algo que no creí que pudiera pasar de verdad.
Es el capítulo 13 de la 2ª temporada. Al hospital llega una modelo de 16 años, rubia, muy guapa y con un montón de problemas. Los ayudantes del barbas lo intentan todo pero nada. House se chuta unas pastillas y tampoco. Nuevos síntomas, House se coloca otra vez y tampoco. Nuevos síntomas… Hacia el final, a House se le ilumina la cara y da con el problema. La chica preciosa es genéticamente un hombre y hay que extirparle unos pequeños testículos que tiene ocultos en el interior de su cuerpo. Espectacular.
Pues resulta que la historia es PERFECTAMENTE POSIBLE. Se llama Síndrome de Insensibilidad a Andrógenos (AIS en inglés). Os voy a contar cómo funciona.
Los seres humanos tenemos 23 pares de cromosomas (un cromosoma más las personas con síndrome de Down). Hay un par que determina si somos hombres o mujeres. El de las mujeres es XX y el de los hombres es XY. Si el par es XY, a la 6ª semana de gestación se forman unos pequeños testículos y empiezan a segregar testosterona. En condiciones normales, el resto de las células del feto reaccionan a esa testosterona y dan lugar a un varón. Pero en una de cada 20000 personas las células no reconocen la testosterona, una hormona andrógena, por eso lo de insensibilidad a andrógenos, y a pesar de tener unos pequeños testículos que nunca se descolgarán, el feto desarrolla el cuerpo de una mujer. Y se trata casi siempre de una mujer completamente normal:
Si al final de la infancia o comienzo de la adolescencia se detecta algo anormal se somete a esas mujeres a una operación para extirparles sus pequeños testículos internos.
Y vuelvo a decirlo, son mujeres completamente normales, aunque tengan un par XY como los hombres. Os voy a poner un ejemplo, la cantante americana de jazz Eden Atwood.
Esta entrada toma mucha de su información del artículo publicado en el blog Apuntes científicos desde el MIT, del 5 de enero de 2012.

No hay comentarios:
Publicar un comentario