lunes, 30 de enero de 2012

Mucho cuidado con los golpes en la sien

De pequeño me decían que los golpes en la sien son muy peligrosos, que uno se podía morir casi en el acto. Siempre me pareció una exageración, pero…

Por lo visto la clave de este rollo es la arteria meníngea media. Esta arteria surge en la base del cráneo y se bifurca en dos ramas. Una de ellas discurre pegada a la sien. Este detalle anatómico no tendría mayor importancia si no fuese porque en esa región de la cabeza se juntan dos huesos: el temporal y el parietal,  así que es especialmente frágil.


Podemos imaginar el bonito desgarro que puede hacerle un hueso roto y afilado a una arteria que pasa a su lado. El resultado es una hemorragia dentro del cráneo y por fuera de las meninges. A eso se le llama hematoma epidural.

El golpeado se encontraría relativamente bien después del coscorrón, hasta que unas horas después tuviese un tremendo dolor de cabeza y empezase a vomitar. Y, si alguien no lo lleva corriendo a un servicio de urgencias, acabaría muriendo antes del próximo baile.


Lo que veis es el hematoma epidural de un chaval de 18 años, en estado de embriaguez, al que golpearon en la sien con una botella. Perdió 5 minutos el conocimiento. A la izquierda y en el centro se ve el tamaño del sangrado. En la derecha se señalan las fracturas que causaron el destrozo.


Así que ya sabéis. Mucho ojo con los golpes en la cabeza, y sobretodo en la sien.


Esta entrada es una adaptación de la publicada por perarduaadastra.eu el 21 de octubre de 2009

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