jueves, 12 de enero de 2012

Libro recomendado: Física para futuros presidentes

De Richard A. Muller




Iba a empezar la entrada recomendando que comprarais libro, pero no hace falta: está en la biblioteca del instituto. Conseguidlo. Os lo pasaréis genial, entenderéis todo y aprenderéis un montón.

El libro está dirigido, supuestamente, a las personas que aspiran a presentarse a la presidencia de los Estados Unidos. Es un pretexto, claro. Es un libro de divulgación de temas tan controvertidos como el terrorismo tecnológico, energías alternativas, radiactividad, investigación espacial o cambio climático. Muller lo cuenta con sencillez, con humor en ocasiones, y siempre yendo al grano. Pocas páginas hay en las que no se encuentre alguna idea interesante, un dato curioso, o una manera brillante de exponer las cosas.


Richard A. Muller (discípulo de Luis Álvarez, pero esa es otra historia) es profesor en Berkeley, y lleva muchos años como asesor científico del gobierno de los EEUU. Hace tiempo que imparte un curso en Berkeley con el mismo nombre que lleva por título el libro.

Os pongo un trocito:

Este libro es radiactivo, y el lector también, salvo que esté muerto, en cuyo caso podemos saber cuando murió viendo cuanta radiactividad le queda. En esto consiste la datación por radiocarbono, en medir la reducción de la radiactividad de los huesos para deducir la fecha de la muerte.

El alcohol también es radiactivo, al menos el que bebemos. El alcohol de botiquín no suele serlo, salvo que se haya obtenido biológicamente, es decir, de la madera. De hecho, la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos de los Estados Unidos analiza el vino, la ginebra, el whisky y el vodka para determinar su radiactividad. Si un “quinto” (0,75 litros) de whisky no emite como mínimo cuatrocientos rayos beta por minuto, la bebida no se considera apta para el consumo humano.

Los combustibles biológicos son radiactivos. Los combustibles fósiles no.

A por él

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