A su debido tiempo, en unas furgonetas, pues el autobús era demasiado grande para transitar por el camino que lleva a la cueva, fuimos hasta la senda que nos acerca a la misma. No tenemos fotos de ella porque está prohibido tomarlas.
Sin embargo, es muy recomendable visitar este enlace. La cueva está a unos 1600 metros de altitud. Es carstica, es decir, el agua la ha ido horadando en el terreno calizo durante decenas de miles de años. En esta cueva se han encontrado restos óseos de osos. Una datación radioquímica por carbono 14 les asignó una antigüedad de 30000 años. Hoy en día sigue en estudio, anque se ha hecho en Tella, el pueblo más cercano, un Museo del oso de las cavernas, que también visitamos.
Después de la visita, tras bajar desde Tella en las furgonetas y cambiarlas ya a la orilla del Cinca por el autobús, fuimos a comer a un restaurante en Laspuña, un pueblo al pie de la Peña Montañesa.
Por la tarde, río arriba del puente sobre el Cinca que lleva a Laspuña, continuamos nuestras actividades sobre los sedimentos que el río ha ido dejando, bien enseñados por Pablo.
Y para finalizar, desde una colina al lado de Aínsa, pudimos ver las terrazas fluviales que el río ha ido creando a lo largo de los milenios.
Con esto terminaron las actividades de este día. Volvimos a Boltaña para cenar y tener un ratín libre hasta la hora de dormir en la Escuela Hogar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario